Durante la época colonial fue una doctrina a cargo de los
frailes mercedarios hasta 1754, y luego fue parte de la parroquia de Nuestra
Señora de la Purificación de Jacaltenango. Después de la Independencia de
Centroamérica en 1821, la Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala dividió
al territorio en once distritos para la impartición de justicia, siendo uno de
ellos el distrito (Totonicapán), el cual a su vez tenía varios circuitos, entre
ellos el de Jacaltenango, al que pertenecía Santa Ana Huista.
En 1838 pasó a formar parte del efímetro Estado de Los Altos
que formaron los criollos liberales de la región occidental de Guatemala, pero
este estado fue recuperado por la fuerza para el Estado de Guatemala por las
fuerzas del general conservador mestizo Rafael Carrera en 1840.
Durante muchos siglos el territorio de Santa Ana Huista fue
ocupado por el pueblo jakalteco, que se asentó originalmente en el valle del
río Huista. Según el historiador Adrián Recinos, el dominio de los quiches
llegó hasta esa zona, en la época de mayor esplendor de este pueblo, durante el
reinado de Quicab el Grande entre los años 1425 y 1475.15
Se han modificado con el tiempo. El conflicto armado, como
ya lo dije, es “culpable” de que muchas costumbres hayan desaparecido.
En noviembre, específicamente en el día de los angelitos se
arranca yuca, camote y se lleva cocido a los muertos. Asimismo, tamales, y
otras comidas y bebidas que gustaban al difunto. Pero lo que nunca falta, es el
guaro, cusha, aguardiente o licor, que es lo mismo.
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